jueves 17 de noviembre de 2011

Hasta siempre, veterano

Hoy nos dejó uno de los tipos más “queribles” que he encontrado en esto de los medios. Un fenómeno de verdad, en serio. A Luis Ángel Lucas no se lo puede acusar de falta de compromiso, de sacrificio ni de obrar en busca de un interés personal perjudicando a un tercero.

En el poco tiempo que compartimos en FM Conquistador aprendí muchísimo de un tipo frontal como pocos, desinhibido a tal punto de llamar a la autoridad más encumbrada para saludarla con un típico “mi santo”, o “negrito”, “te habla Lucas del Conquistador de Treinta y Tres”. Aunque el otro no tuviera la mínima idea de quien era él (como habitualmente ocurría) no había posibilidad de que le negara la nota. Y más, una de esas notas, recuerdo, terminó con una invitación al presidente de la UNASEV a comerse un asado en Treinta y Tres, con insistencia tal que el tipo en su licencia terminó instalándose varios días en la casa de Luis Ángel.
Así era, así lo conocí, como un tipo de esos “buenazos”, de discutir hasta llegar a mirarnos feo, para siempre terminar compartiendo el mate infaltable en el corredor de la radio, limando asperezas y remediando la situación.
Poseedor del conocimiento de causa que le dieron 25 años en los micrófonos, pero sobre todo en la cocina de la radio, le tocó apagar más de una calentura a este atolondrado. Qué paciencia, solo vos y mi viejo me aguantaron, Luquita.
Nada, quedó para atrás ese abrazo. Saludámelo a Santiago.
Adios.

jueves 21 de julio de 2011

LOS FANTASMITAS DE LA CRECIENTE

¿Alguna vez te preguntaste adónde va a parar la bolsita de nailon que tirás a la basura?

La laguna de Arnaud es uno de los paisajes más vistosos de la ciudad de Treinta y Tres y sus alrededores, pero no es lo más aconsejable llevar visitantes durante los días posteriores a una creciente del Olimar.

Para que podamos asumir que tenemos un problema con esta adicción a las bolsas de nailon es que les alcanzo estas imágenes de la zona.

Coincidirán conmigo en que algo hay que hacer. ¿O no?





viernes 15 de abril de 2011

PARÁ DE MENTIR

El título aparenta un pedido a alguien en particular, pero en realidad es un llamado al sinceramiento general. No encanta mentirnos entre nosotros, somos unos caraduras bárbaros.

El ejercicio nacional es: primero defino mi posición y luego hallo los argumentos para sustentarla. Siempre hay argumentos para sustentar cualquier postura en torno al tema que usted quiera.

Por ejemplo: si queremos que se instale una empresa que contamina el argumento es el desarrollo y el empleo, y si queremos impedir que se instale es mucho más fácil, porque ya tenemos en slogan del país natural que refregamos en la cara a todo el mundo.
Está pasando en este momento con la campaña de firmas que promueven los colorados ahora con el apoyo de los blancos.

La mayoría de los dirigentes sabe que las soluciones que se someterán a plebiscito no serán efectivas o -en todo caso- que hay mecanismos para aplicarlas antes, sin tener que esperar a las elecciones del 2014.

Sin embargo una encuesta del grupo Radar demostró en diciembre que hay un 74 % de la población de acuerdo con bajar la edad de imputabilidad y eso es un capital que no se puede dejar de aprovechar.

El dulce pica los dientes, dicen, y ahora tenemos a medio sistema político subido a la campaña de firmas “por la seguridad”.


La gente está firmando en reclamo de mejoras en la seguridad pública, pero no necesariamente está al tanto de los efectos que tiene esta campaña, que ni siquiera generará un debate que haga algún aporte a la comunidad. Es puro ejercicio electoral por si mismo y los uruguayos sacando las banderas a falta de varios años para ir a las urnas.

La oposición encontró un flanco donde atacar al gobierno y lo utilizará sin piedad. Ojo que no es nuevo, cosas parecidas hizo durante años el Frente Amplio, y llegó al poder.
No hay dudas: hay problemas de seguridad y el país no es lo que era. Pero esto que estamos haciendo no es buscar soluciones, es aprovecharse de esa circunstancia.

Llegado el caso la encuesta contendrá la pregunta: “¿está dispuesto a ceder algunas libertades a cambio de seguridad?” ¿Quién va a empezar esa campaña de firmas?